fe de erratas
8 feb 2011
Revoluciones México · RMX: El presunto alcoholismo de Calderón y el despido d...
Revoluciones México · RMX: El presunto alcoholismo de Calderón y el despido d...: "Jenaro Villamil El despido de la periodista Carmen Aristegui del noticiero de MVS Radio despertó interés en la prensa y organizaciones inte..."
¿Tiene o no problemas de alcoholismo el presidente de la República?”
***¡Salud!
***Pregunta con sustento
***¿Ético o etílico?
***Amago a Gordillo
Julio Hernández López
HOMICIDIOS EN CIUDAD JUÁREZ. Los estadunidenses Juan Carlos Echeverri (de 15 años) y Carlos Mario Gonzalez (de 16) fueron asesinados el sábado pasado en esa urbe de Chihuahua, junto con otro adolescente, identificado como César Miramontes. Las imágenes fueron proporcionadas por la secundaria Cathedral, de El Paso, Texas, donde ambos estudiaron
!>Foto Ap
Por la salud de la República (alusión salutífera sin doble sentido), los ciudadanos deberían sostener y repetir la pregunta que Carmen Aristegui hizo la semana pasada:
¿Tiene o no problemas de alcoholismo el presidente de la República?”
El planteamiento de la muy respetada periodista no surgió de súbitos procesos especulativos o de una ocurrencia personal, sino del análisis consecuente que hizo de hechos noticiosos de indudable interés público: la colocación en la tribuna de la cámara federal de diputados de una manta en que se hacía referencia a la incapacidad de gobierno de Felipe Calderón a causa de supuestos problemas etílicos.
La presentación rigurosa de esos hechos –con la exhibición en pantalla de la famosa manta, que en otros ámbitos periodísticos fue cuidadosamente aludida– fue acompañada –como usualmente sucede en un noticiero de autoría opinante como han sido los que Aristegui ha conducido– de una serie de reflexiones que en esencia abogaron por la preminencia de la información pública sobre los rumores insistentes: Los Pinos debería aclarar tan peculiar punto, dado que se multiplican los señalamientos acusatorios, al grado de que ese día habían llegado con escándalo al resonante foro de una de las dos cámaras integrantes de uno de los tres poderes republicanos e incluso se había suspendido su sesión de trabajo y se habían producido escaramuzas preocupantes.
La pregunta de Aristegui y su contexto devinieron, sin embargo, en un hecho que pareciera darle inmediata y autoritaria respuesta positiva: a la periodista de medios electrónicos no alineada a las reglas de control impuestas por el gobierno felipista, fugitivo de sí mismo, se le impuso un castigo con ánimos ejemplarizantes: el despido del noticiero matutino que en MVS conducía, bajo la acusación poco sostenible de que era una transgresora (recuérdese que tal era el término preferido por el Ejército para referirse a los insurrectos zapatistas) de un hasta ahora cuasi clandestino código ético al que la voz popular reclasificó como etílico, sobre todo en las redes sociales (interesados pueden ver el registro de cuchufletas que se alojaron en Twitter, en la cuenta @julioastillero y, en menor medida, en Julio Astillero, en Facebook).
Aun cuando MVS asumió directamente la responsabilidad del despido, y Aristegui había guardado silencio hasta el momento de cerrar esta columna (un par de horas antes de su programa en CNN en español, donde expresamente le garantizaron continuidad y respeto), una gran ola crítica situó en Los Pinos el centro de mando de la operación censora. Tal suposición extendida tiene sustento, pues el ocupante de esa residencia oficial mantiene una política de control gerencial de muchos medios de comunicación, en especial de electrónicos, a los que concede un papel preponderante en la fabricación de las percepciones sobre el quehacer público.
La presente administración federal –durante la cual ya antes Aristegui había sido contractualmente echada de los micrófonos de la W, y a cuya cuenta represiva también hay que abonar el caso de José Gutiérrez Vivó– se ha esmerado en tener en un puño a quienes desde micrófonos y pantallas a su vez cobran caro por ese sometimiento manual: el precario poder político de Los Pinos se ha atrincherado en el manejo faccioso de los recursos públicos dirigidos a publicidad en los medios de comunicación y, en especial, en el amago y malabarismo jurídico respecto a las condiciones de funcionamiento y temporalidad de las concesiones y, con veneno especial, en el refrendo de éstas.
La impresentable coartada de MVS y el sabido autoritarismo explosivo de Los Pinos acabaron concediendo un estado de veracidad a lo que hasta ahora no se ha podido demostrar jurídica o médicamente, aunque en los corrillos políticos y periodísticos es una especie mencionada con líquida, fluyente frecuencia: el excesivo consumo de bebidas alcohólicas en el circulito íntimo de Los Pinos y la toma de decisiones en esos contextos húmedos que propician los peores humores y las más nefastas acometidas.
No se trata, como quiso ubicarlo su principal adversario político, Andrés Manuel López Obrador, de un asunto correspondiente a la vida privada de un ciudadano apellidado Calderón Hinojosa, sino de la responsabilidad colectiva que tiene una persona que ejerce las máximas funciones públicas –haiga llegado a ellas como haiga llegado– y que consume una cantidad importante de recursos del erario en su mantenimiento equilibrado y sano para así poder cumplir las funciones de interés nacional que le han sido encomendadas o, en el caso, que violentamente se encomendó.
En ese contexto, con un país hundido en la narcoviolencia sin control, con una clase política ineficaz, corrupta y en muy buena parte adicta también al consumo de alcohol en exceso –¿cuál gobernador no? ¿cuántos diputados y senadores? ¿cuánto gastan las casas estatales de gobierno en bebidas alcohólicas?–, con un proceso de envilecimiento del periodismo y la discusión pública (ayer, Bozzo y Niurka continuaban ensuciando aún más las pantallas, en una degradación pensada para centrar la atención masiva acrítica en tonterías manipuladas) y en medio de la obsesión bélica de Calderón por controlar todo cuanto le es necesario para intentar una relección por interpósita persona, es justo y necesario, en términos periodísticos, políticos, sociales y éticos, preguntar, como deberíamos hacerlo todos los mexicanos:
“¿Tiene o no problemas de alcoholismo el presidente de la República?”
Astillas
La profesora Gordillo ha recibido un primer obús de Los Pinos ahora que ha decidido separarse del calderonismo para reinsertarse en el priísmo, aliada con Peña Nieto. La aceptación oficial del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación de México es una amenaza al control marcial que hasta ahora ha ejercido la chiapaneca con las excepciones sabidas, ya históricas, de ciertas zonas donde domina la CNTE... Y, mientras sigue la matanza de jóvenes y niños, ¡hasta mañana, con la Corte en vías de cargarse más a la derecha!
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
http://www.jornada.unam.mx/2011/02/08/index.php?section=opinion&article=008o1pol
***Pregunta con sustento
***¿Ético o etílico?
***Amago a Gordillo
Julio Hernández López
HOMICIDIOS EN CIUDAD JUÁREZ. Los estadunidenses Juan Carlos Echeverri (de 15 años) y Carlos Mario Gonzalez (de 16) fueron asesinados el sábado pasado en esa urbe de Chihuahua, junto con otro adolescente, identificado como César Miramontes. Las imágenes fueron proporcionadas por la secundaria Cathedral, de El Paso, Texas, donde ambos estudiaron
Por la salud de la República (alusión salutífera sin doble sentido), los ciudadanos deberían sostener y repetir la pregunta que Carmen Aristegui hizo la semana pasada:
¿Tiene o no problemas de alcoholismo el presidente de la República?”
El planteamiento de la muy respetada periodista no surgió de súbitos procesos especulativos o de una ocurrencia personal, sino del análisis consecuente que hizo de hechos noticiosos de indudable interés público: la colocación en la tribuna de la cámara federal de diputados de una manta en que se hacía referencia a la incapacidad de gobierno de Felipe Calderón a causa de supuestos problemas etílicos.
La presentación rigurosa de esos hechos –con la exhibición en pantalla de la famosa manta, que en otros ámbitos periodísticos fue cuidadosamente aludida– fue acompañada –como usualmente sucede en un noticiero de autoría opinante como han sido los que Aristegui ha conducido– de una serie de reflexiones que en esencia abogaron por la preminencia de la información pública sobre los rumores insistentes: Los Pinos debería aclarar tan peculiar punto, dado que se multiplican los señalamientos acusatorios, al grado de que ese día habían llegado con escándalo al resonante foro de una de las dos cámaras integrantes de uno de los tres poderes republicanos e incluso se había suspendido su sesión de trabajo y se habían producido escaramuzas preocupantes.
La pregunta de Aristegui y su contexto devinieron, sin embargo, en un hecho que pareciera darle inmediata y autoritaria respuesta positiva: a la periodista de medios electrónicos no alineada a las reglas de control impuestas por el gobierno felipista, fugitivo de sí mismo, se le impuso un castigo con ánimos ejemplarizantes: el despido del noticiero matutino que en MVS conducía, bajo la acusación poco sostenible de que era una transgresora (recuérdese que tal era el término preferido por el Ejército para referirse a los insurrectos zapatistas) de un hasta ahora cuasi clandestino código ético al que la voz popular reclasificó como etílico, sobre todo en las redes sociales (interesados pueden ver el registro de cuchufletas que se alojaron en Twitter, en la cuenta @julioastillero y, en menor medida, en Julio Astillero, en Facebook).
Aun cuando MVS asumió directamente la responsabilidad del despido, y Aristegui había guardado silencio hasta el momento de cerrar esta columna (un par de horas antes de su programa en CNN en español, donde expresamente le garantizaron continuidad y respeto), una gran ola crítica situó en Los Pinos el centro de mando de la operación censora. Tal suposición extendida tiene sustento, pues el ocupante de esa residencia oficial mantiene una política de control gerencial de muchos medios de comunicación, en especial de electrónicos, a los que concede un papel preponderante en la fabricación de las percepciones sobre el quehacer público.
La presente administración federal –durante la cual ya antes Aristegui había sido contractualmente echada de los micrófonos de la W, y a cuya cuenta represiva también hay que abonar el caso de José Gutiérrez Vivó– se ha esmerado en tener en un puño a quienes desde micrófonos y pantallas a su vez cobran caro por ese sometimiento manual: el precario poder político de Los Pinos se ha atrincherado en el manejo faccioso de los recursos públicos dirigidos a publicidad en los medios de comunicación y, en especial, en el amago y malabarismo jurídico respecto a las condiciones de funcionamiento y temporalidad de las concesiones y, con veneno especial, en el refrendo de éstas.
La impresentable coartada de MVS y el sabido autoritarismo explosivo de Los Pinos acabaron concediendo un estado de veracidad a lo que hasta ahora no se ha podido demostrar jurídica o médicamente, aunque en los corrillos políticos y periodísticos es una especie mencionada con líquida, fluyente frecuencia: el excesivo consumo de bebidas alcohólicas en el circulito íntimo de Los Pinos y la toma de decisiones en esos contextos húmedos que propician los peores humores y las más nefastas acometidas.
No se trata, como quiso ubicarlo su principal adversario político, Andrés Manuel López Obrador, de un asunto correspondiente a la vida privada de un ciudadano apellidado Calderón Hinojosa, sino de la responsabilidad colectiva que tiene una persona que ejerce las máximas funciones públicas –haiga llegado a ellas como haiga llegado– y que consume una cantidad importante de recursos del erario en su mantenimiento equilibrado y sano para así poder cumplir las funciones de interés nacional que le han sido encomendadas o, en el caso, que violentamente se encomendó.
En ese contexto, con un país hundido en la narcoviolencia sin control, con una clase política ineficaz, corrupta y en muy buena parte adicta también al consumo de alcohol en exceso –¿cuál gobernador no? ¿cuántos diputados y senadores? ¿cuánto gastan las casas estatales de gobierno en bebidas alcohólicas?–, con un proceso de envilecimiento del periodismo y la discusión pública (ayer, Bozzo y Niurka continuaban ensuciando aún más las pantallas, en una degradación pensada para centrar la atención masiva acrítica en tonterías manipuladas) y en medio de la obsesión bélica de Calderón por controlar todo cuanto le es necesario para intentar una relección por interpósita persona, es justo y necesario, en términos periodísticos, políticos, sociales y éticos, preguntar, como deberíamos hacerlo todos los mexicanos:
“¿Tiene o no problemas de alcoholismo el presidente de la República?”
Astillas
La profesora Gordillo ha recibido un primer obús de Los Pinos ahora que ha decidido separarse del calderonismo para reinsertarse en el priísmo, aliada con Peña Nieto. La aceptación oficial del Sindicato Independiente de Trabajadores de la Educación de México es una amenaza al control marcial que hasta ahora ha ejercido la chiapaneca con las excepciones sabidas, ya históricas, de ciertas zonas donde domina la CNTE... Y, mientras sigue la matanza de jóvenes y niños, ¡hasta mañana, con la Corte en vías de cargarse más a la derecha!
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
http://www.jornada.unam.mx/2011/02/08/index.php?section=opinion&article=008o1pol
7 feb 2011
25 preguntas pertinentes tras el despido de Carmen Aristegui
25 preguntas pertinentes tras el despido de Carmen Aristegui
Beam
1. ¿Merecía Carmen Aristegui ser despedida por preguntar de manera respetuosa si el presidente espurio Felipe Calderón padece de un problema de alcoholismo?
2. ¿Era o no era entonces una exageración la manta presentada por los diputados del PT la semana pasada, que tanto escozor causó entre algunos individuos lambiscones y periodistas chayoteros?
3. ¿Mintió entonces el prócer (por llamarlo de alguna manera) del PAN, Carlos Castillo Peraza, al quejarse amargamente de que Felipe Calderón lo dejó plantado en una ocasión por andar "muy bien servido", es decir borracho, pedo, beodo, ebrio, alcoholizado, en estado etílico o incróspido?
4. ¿Mintió también el compañero de bancada de Calderón, quien entre risas contaba que Felipe del Sagrado Corazón de Jesús era el diputado al que había de preguntarle sobre los mejores tragos debido a su "experiencia" en la materia?
5. ¿Es verdad que durante sus días de "trabajo", Calderón sólo se dedica a "actividades privadas" después de las 3 de la tarde?
6. ¿Tiene que ver esta relajada agenda de trabajo con su presunto alcoholismo?
7. Retomando la "demoledora estrategia" de nuestros "amigos" de la ultraderecha, ¿aceptaría Calderón someterse a un "antidoping ciudadano" que aclare de una vez por todas si es alcohólico o no?
8. ¿Tiene Calderón una bebida "favorita"?
9. ¿Es pertinente que un alcohólico tenga el control de las fuerzas armadas de cualquier país?
10. ¿Es vergonzoso ser alcohólico? ¿O es simplemente una enfermedad que debe ser tratada?
11. ¿Debe mantenerse en secreto el estado de salud de Calderón por "seguridad nacional"?
12. ¿Es una "injuria" o una "calumnia" preguntar, no afirmar, si un tipo que tiene la responsabilidad de conducir a un país padece de alcoholismo?
13. ¿No es más sencillo salir a desmentir una acusación de alcoholismo que amordazar y forzar la renuncia de la mejor periodista de México?
14. ¿Una reacción tan desmedida a una simple pregunta concede manifiestamente lo que se está cuestionando?
15. ¿Son esas decisiones hechas aparentemente "a la brava" típicas de alguien conocido por tener "mecha corta" o son las de un alcohólico?
16. ¿En qué consiste el supuesto "código de ética" de MVS que "violó" Aristegui, en no incomodar de ninguna manera a Calderón?
17. ¿Los comentarios ofensivos, racistas y estúpidos de un tipo señalado como golpeador de mujeres, Luis García, no ofenden ningún "código de ética" de MVS?
18. ¿A que les supo a los directivos de MVS el escroto sudoroso de Calderón, después de lamerlo (políticamente hablando) sin chistar con tal de no perder sus privilegios?
19. ¿Qué sentirán los que dieron la orden de reprimir a Aristegui de que ahora la periodista sea Trending Topic a nivel mundial?
20. ¿"Odia" Calderón a Carmen Aristegui?
21. ¿Es un misógino Felipe Calderón?
22. ¿Es para el ex candidato presidencial panista más importante jactarse de sus 400 mil seguidores en Twitter que salvaguardar la libertad de expresión en México?
23. ¿Es más importante para Calderón "neutralizar" a Carmen Aristegui que a Joaquín Guzmán Loera, alias "El Chapo"?
24. ¿Periodistas como Lidia Cacho y Carmen Aristegui serán unas "pinches viejas argüenderas y revoltosas" (via @guanajuatización de México)?
25. ¿"Vamos ganando" con este nuevo atentado a la libertad de expresión en México?
http://www.sdpnoticias.com/sdp/columna/beam/2011/02/07/1192111
Beam
1. ¿Merecía Carmen Aristegui ser despedida por preguntar de manera respetuosa si el presidente espurio Felipe Calderón padece de un problema de alcoholismo?
2. ¿Era o no era entonces una exageración la manta presentada por los diputados del PT la semana pasada, que tanto escozor causó entre algunos individuos lambiscones y periodistas chayoteros?
3. ¿Mintió entonces el prócer (por llamarlo de alguna manera) del PAN, Carlos Castillo Peraza, al quejarse amargamente de que Felipe Calderón lo dejó plantado en una ocasión por andar "muy bien servido", es decir borracho, pedo, beodo, ebrio, alcoholizado, en estado etílico o incróspido?
4. ¿Mintió también el compañero de bancada de Calderón, quien entre risas contaba que Felipe del Sagrado Corazón de Jesús era el diputado al que había de preguntarle sobre los mejores tragos debido a su "experiencia" en la materia?
5. ¿Es verdad que durante sus días de "trabajo", Calderón sólo se dedica a "actividades privadas" después de las 3 de la tarde?
6. ¿Tiene que ver esta relajada agenda de trabajo con su presunto alcoholismo?
7. Retomando la "demoledora estrategia" de nuestros "amigos" de la ultraderecha, ¿aceptaría Calderón someterse a un "antidoping ciudadano" que aclare de una vez por todas si es alcohólico o no?
8. ¿Tiene Calderón una bebida "favorita"?
9. ¿Es pertinente que un alcohólico tenga el control de las fuerzas armadas de cualquier país?
10. ¿Es vergonzoso ser alcohólico? ¿O es simplemente una enfermedad que debe ser tratada?
11. ¿Debe mantenerse en secreto el estado de salud de Calderón por "seguridad nacional"?
12. ¿Es una "injuria" o una "calumnia" preguntar, no afirmar, si un tipo que tiene la responsabilidad de conducir a un país padece de alcoholismo?
13. ¿No es más sencillo salir a desmentir una acusación de alcoholismo que amordazar y forzar la renuncia de la mejor periodista de México?
14. ¿Una reacción tan desmedida a una simple pregunta concede manifiestamente lo que se está cuestionando?
15. ¿Son esas decisiones hechas aparentemente "a la brava" típicas de alguien conocido por tener "mecha corta" o son las de un alcohólico?
16. ¿En qué consiste el supuesto "código de ética" de MVS que "violó" Aristegui, en no incomodar de ninguna manera a Calderón?
17. ¿Los comentarios ofensivos, racistas y estúpidos de un tipo señalado como golpeador de mujeres, Luis García, no ofenden ningún "código de ética" de MVS?
18. ¿A que les supo a los directivos de MVS el escroto sudoroso de Calderón, después de lamerlo (políticamente hablando) sin chistar con tal de no perder sus privilegios?
19. ¿Qué sentirán los que dieron la orden de reprimir a Aristegui de que ahora la periodista sea Trending Topic a nivel mundial?
20. ¿"Odia" Calderón a Carmen Aristegui?
21. ¿Es un misógino Felipe Calderón?
22. ¿Es para el ex candidato presidencial panista más importante jactarse de sus 400 mil seguidores en Twitter que salvaguardar la libertad de expresión en México?
23. ¿Es más importante para Calderón "neutralizar" a Carmen Aristegui que a Joaquín Guzmán Loera, alias "El Chapo"?
24. ¿Periodistas como Lidia Cacho y Carmen Aristegui serán unas "pinches viejas argüenderas y revoltosas" (via @guanajuatización de México)?
25. ¿"Vamos ganando" con este nuevo atentado a la libertad de expresión en México?
http://www.sdpnoticias.com/sdp/columna/beam/2011/02/07/1192111
La Jornada: Despide MVS a Carmen Aristegui por transgredir el código de ética
La Jornada: Despide MVS a Carmen Aristegui por transgredir el código de ética
“No es la primera vez que se habla de este tema, de un presunto alcoholismo de Felipe Calderón. Si usted es usuario de las redes sociales –por ejemplo–, pues en ese circuito de comunicación de la sociedad mexicana es frecuente ver expresiones que aluden a esa circunstancia que no podemos corroborar (...)
“Debería realmente la propia Presidencia de la República dar una respuesta clara, nítida, formal al respecto. No hay nada de ofensivo –me parece– cuando alguien, si es que fuera el caso, atravesara por un problema de esta naturaleza (...)
“¿Tiene o no Felipe Calderón problemas de alcoholismo? Esto merece, insisto, una respuesta seria, formal y oficial de la propia Presidencia de la República.”
“No es la primera vez que se habla de este tema, de un presunto alcoholismo de Felipe Calderón. Si usted es usuario de las redes sociales –por ejemplo–, pues en ese circuito de comunicación de la sociedad mexicana es frecuente ver expresiones que aluden a esa circunstancia que no podemos corroborar (...)
“Debería realmente la propia Presidencia de la República dar una respuesta clara, nítida, formal al respecto. No hay nada de ofensivo –me parece– cuando alguien, si es que fuera el caso, atravesara por un problema de esta naturaleza (...)
“¿Tiene o no Felipe Calderón problemas de alcoholismo? Esto merece, insisto, una respuesta seria, formal y oficial de la propia Presidencia de la República.”
La Jornada: Astillero
La Jornada: Astillero
................es evidente que los vicios privados son de interés público cuando afectan el funcionamiento de las instituciones o pueden pervertir el ejercicio político. Tan preocupante y peligrosa es la adicción a sustancias tóxicas que un panista distinguido, que presidió el PAN a escala nacional y fue una especie de tutor político e ideológico de Felipe Calderón, advirtió, en una carta publicada en 2009 en Proceso, de los problemas de alcohol y mando político que sufría el entonces presidente del comité nacional del PAN. En octubre de 1997, según lo publicado en el libro Secuestrados, de don Julio Scherer, a Castillo Peraza le llamaban la atención los reportes que había recibido de “las aventuras más que frecuentes –etílicas y demás– de algunos de tus colaboradores. Entendí o creí entender entonces por qué la vida comienza después de la 10 de la mañana en el CEN”. No sólo eso: Castillo Peraza lamentaba que Calderón lo hubiera dejado plantado en una cita nocturna, sin avisarle nada, pues, se enteró después, “por boca de subalternos menores, que el presidente del partido había salido de la oficina ‘muy bien servido’”... ¡hasta mañana!
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
................es evidente que los vicios privados son de interés público cuando afectan el funcionamiento de las instituciones o pueden pervertir el ejercicio político. Tan preocupante y peligrosa es la adicción a sustancias tóxicas que un panista distinguido, que presidió el PAN a escala nacional y fue una especie de tutor político e ideológico de Felipe Calderón, advirtió, en una carta publicada en 2009 en Proceso, de los problemas de alcohol y mando político que sufría el entonces presidente del comité nacional del PAN. En octubre de 1997, según lo publicado en el libro Secuestrados, de don Julio Scherer, a Castillo Peraza le llamaban la atención los reportes que había recibido de “las aventuras más que frecuentes –etílicas y demás– de algunos de tus colaboradores. Entendí o creí entender entonces por qué la vida comienza después de la 10 de la mañana en el CEN”. No sólo eso: Castillo Peraza lamentaba que Calderón lo hubiera dejado plantado en una cita nocturna, sin avisarle nada, pues, se enteró después, “por boca de subalternos menores, que el presidente del partido había salido de la oficina ‘muy bien servido’”... ¡hasta mañana!
Fax: 5605-2099 • juliohdz@jornada.com.mx
5 feb 2011
Si no dejas en paz a Carlos te mato": la corrupción en el DF
Si no dejas en paz a Carlos te mato":
la corrupción en el DF
Desfiladero
Jaime Avilés
¿Cuántos amigos tiene en su teléfono celular cada uno de los lectores de estas palabras? ¿Cuánto se tardaría en mandarles un mensajito para invitarlos a reunirse, en determinado lugar público, a fin de exigir la caída del gobierno (cualquier gobierno)? ¿Cuántos de esos amigos, al recibir su mensaje, lo renviarían a sus contactos, lo subirían a Facebook y lo multiplicarían por Twitter?
Este sencillo esquema de comunicación, aplicable en todo el mundo, está en la base de las rebeliones de masas que estallaron hace varias semanas en Túnez, Egipto y Yemen, y que pronto pueden extenderse a otras regiones, como la Europa de los más descontentos –Grecia, España, Italia–, el norte de América Latina y, por qué no, las zonas más golpeadas por la pobreza, la desigualdad y la decepción, que son también las más irritadas por la impunidad y la opulencia de unos cuantos en Estados Unidos.
Mohamed Buazizi era un joven tunecino que había estudiado en una escuela técnica y se graduó como operador de computadoras. Como no encontraba empleo, se dedicó a vender fruta en las calles de Sidi Buzid, su ciudad natal. Cuando la policía, por enésima vez, le decomisó sus canastas (¿por negarse a pagar mordida?), se bañó en gasolina y se prendió fuego. Quizá jamás leyó aquel verso de Huidobro –los poemas son incendios–, pero redujo a cenizas la dictadura de Ben Alí.
Su inmolación ocurrió en diciembre, al mismo tiempo que la señora Marisela Escobedo, luego de luchar hasta el límite de sus fuerzas por poner en manos de la policía al asesino de su hija, también se prendió fuego a su manera, cuando se plantó frente al palacio de gobierno de Chihuahua a sabiendas de que nadie, ni Calderón, ni Blake, ni Chávez Chávez ni García Luna, nadie, nadie la protegería.
En Túnez los jóvenes empezaron a movilizarse mediante sus celulares y sus redes en Internet, pero no comprendieron que debían luchar por la caída de Ben Alí sino cuando el rapero Ben Amor, desde un video en Youtube, los llamó a rebelarse.
En México sólo dijimos: Pobre Marisela. Y desde aquel instante, y no por culpa de nuestra resignación o de nuestro miedo, incontables mujeres, niñas, adolescentes, adultos, ancianos y niños han sido asesinados en todo el país hasta este minuto.
La dictadura de Hosni Mubarak, en Egipto, nació en 1981. La de Ben Alí, en Túnez, en 1989. El neoliberalismo implantó en México la de Carlos Salinas de Gortari en 1982. Salinas, debemos reconocerlo, fue más habilidoso que sus colegas africanos. A diferencia de ellos, sólo ejerció el poder, de manera visible, 12 años: de 1982 a 1988, como ideólogo de De la Madrid, y de 1988 a 1994 como presidente espurio. Desde entonces ha gobernado a través de títeres (Zedillo le salió respondón, pero siempre sirvió sus intereses; Fox y Calderón lo obedecieron al pie de la letra y llevaron al país de la ruina económica a la catástrofe social).
Hoy por hoy, a nadie se le ocurriría levantarse contra Salinas de Gortari, pero es el que manda. Mubarak gobierna hace 30 años, Ben Alí lo hizo durante 21. Aquí, los más ingenuos piensan que faltan 21 meses para que suba al trono Peña Nieto (o su copete). Pero si esto ocurre, o si le toca a Manlio, a Lujambio, o a Ebrard, o si no hay elecciones y Margarita Zavala se queda en lugar de Calderón, de todos modos seguirá mandando Salinas. Es decir, el jefe de los magnates, los tecnócratas, la televisión y el aparato de terror formado por los cárteles y la fuerza pública, al servicio de Estados Unidos y los oligopolios españoles.
Uno de los rasgos más notorios del narcorrégimen de terror establecido por Calderón –y apoyado por Hillary y su elegante mayordomo Barack– es la ausencia de estado de derecho. Este desapareció en México a raíz de un canje. A empresarios, políticos, militares, policías, crimen organizado y consorcios extranjeros, Calderón les garantizó impunidad total a cambio, precisamente, de impunidad total para él y los suyos.
El fenómeno empieza a reproducirse en el Distrito Federal y puede convertir a la capital del país en una gran Ciudad Juárez. En Magdalena Contreras, la represión del GDF y del delegado perredista Eduardo Hernández contra los ciudadanos que rechazan la supervía propicia la descomposición social. Han aparecido mantas intimidatorias contra Cristina Barros, hija del ex rector Javier Barros Sierra, colaboradora de
La Jornada y destacada activista de ese movimiento.
¿Qué hizo el GDF? Dijo: Nosotros no fuimos. Y su delegado, Eduardo Hernández, entre tanto, impugna la clausura de una obra ilegal, a cargo de la inmobiliaria Navel, que él mismo validó a partir de papeles falsos. En un terreno sobre avenida San Jerónimo 819, donde la licencia de uso de suelo permitía levantar sólo 12 viviendas, Hernández autorizó que se construyeran 72 departamentos y 50 lotes comerciales.
La tibia reacción de Ebrard ante las mantas contra Cristina Barros inspiró a quienes en la Benito Juárez trinan contra los vecinos que les echaron a perder otro negocio fraudulento a los mismos dueños de Navel. Desfiladero tiene todas las pruebas en la mano.
En la cerrada de Perpetua número 17, colonia San José Insurgentes, había una casa de dos pisos. Inmobiliaria Navel, propiedad de Alberto Navarro, con sede en Paseo del Pedregal 35, exhibió a la delegación Benito Juárez documentos apócrifos, para demostrar que la licencia de uso de suelo de ese terreno lo faculta para levantar un edificio de cuatro pisos con un total de ocho departamentos. Nada más falso.
Los vecinos, encabezados por Axel Arañó, denunciaron la maniobra ante la procuraduría capitalina y el GDF ordenó suspender la obra. Hace dos días, Axel recibió un anónimo que dice: Si no dejas en paz a Carlos, te mato. En carta dirigida a esta columna, el arquitecto Arañó afirma: Debido a que no tengo problemas con nadie en particular y mucho menos con alguien llamado Carlos, hago públicamente responsables a los propietarios de la inmobiliaria Navel de cualquier agresión que pudiera llevarse a cabo en contra de mi persona o mis familiares.
En Tlalpan, mientras tanto, el perredista Higinio Chávez invitó a Acapulco a un grupo de jefes de manzana, con todos los gastos pagados, para alentarlos a dirigir el consejo ciudadano de la delegación, que deberá justificar sus tropelías, entre ellas, la construcción ilegal de una gasolinera en Insurgentes Sur, que está clausurada pero que puede entrar en funciones si Pemex le surte combustible haiga sido como haiga sido.
Un compinche de Higinio, un diputado también perredista que aspira a sucederlo, borró el martes pasado las pintas que los seguidores de Andrés Manuel López Obrador trazaron el domingo en la colonia Ajusco, sobre el deportivo Sánchez Taboada. Decían: Alto a tu guerra espurio Calderón. No + sangre. El legislador tachó el mensaje y puso encima su nombre: Héctor Hugo Hernández. ¿Para qué? ¿Para informarle a Calderón que se adhiere a las nuevas izquierdas –Chuchos, PAN, El Yunque– que ahora dirige Ebrard?
La deplorable alianza de Ebrard con la ultraderecha para cerrarle el paso a López Obrador significa un gravísimo peligro para la ciudad de México. Pero también para la vía electoral como única posibilidad de cambio pacífico.
El DF es la cuna del gran movimiento social que puede rescatar al país y Ebrard ha dejado de representarlo.
Si Salinas usó a Fox para simular la muerte del antiguo régimen, con Ebrard podría fingir que México se suma a los gobiernos latinoamericanos de izquierda, aunque en este caso sea... de Nueva Izquierda.
jamastu@gmail.com
la corrupción en el DF
Desfiladero
Jaime Avilés
¿Cuántos amigos tiene en su teléfono celular cada uno de los lectores de estas palabras? ¿Cuánto se tardaría en mandarles un mensajito para invitarlos a reunirse, en determinado lugar público, a fin de exigir la caída del gobierno (cualquier gobierno)? ¿Cuántos de esos amigos, al recibir su mensaje, lo renviarían a sus contactos, lo subirían a Facebook y lo multiplicarían por Twitter?
Este sencillo esquema de comunicación, aplicable en todo el mundo, está en la base de las rebeliones de masas que estallaron hace varias semanas en Túnez, Egipto y Yemen, y que pronto pueden extenderse a otras regiones, como la Europa de los más descontentos –Grecia, España, Italia–, el norte de América Latina y, por qué no, las zonas más golpeadas por la pobreza, la desigualdad y la decepción, que son también las más irritadas por la impunidad y la opulencia de unos cuantos en Estados Unidos.
Mohamed Buazizi era un joven tunecino que había estudiado en una escuela técnica y se graduó como operador de computadoras. Como no encontraba empleo, se dedicó a vender fruta en las calles de Sidi Buzid, su ciudad natal. Cuando la policía, por enésima vez, le decomisó sus canastas (¿por negarse a pagar mordida?), se bañó en gasolina y se prendió fuego. Quizá jamás leyó aquel verso de Huidobro –los poemas son incendios–, pero redujo a cenizas la dictadura de Ben Alí.
Su inmolación ocurrió en diciembre, al mismo tiempo que la señora Marisela Escobedo, luego de luchar hasta el límite de sus fuerzas por poner en manos de la policía al asesino de su hija, también se prendió fuego a su manera, cuando se plantó frente al palacio de gobierno de Chihuahua a sabiendas de que nadie, ni Calderón, ni Blake, ni Chávez Chávez ni García Luna, nadie, nadie la protegería.
En Túnez los jóvenes empezaron a movilizarse mediante sus celulares y sus redes en Internet, pero no comprendieron que debían luchar por la caída de Ben Alí sino cuando el rapero Ben Amor, desde un video en Youtube, los llamó a rebelarse.
En México sólo dijimos: Pobre Marisela. Y desde aquel instante, y no por culpa de nuestra resignación o de nuestro miedo, incontables mujeres, niñas, adolescentes, adultos, ancianos y niños han sido asesinados en todo el país hasta este minuto.
La dictadura de Hosni Mubarak, en Egipto, nació en 1981. La de Ben Alí, en Túnez, en 1989. El neoliberalismo implantó en México la de Carlos Salinas de Gortari en 1982. Salinas, debemos reconocerlo, fue más habilidoso que sus colegas africanos. A diferencia de ellos, sólo ejerció el poder, de manera visible, 12 años: de 1982 a 1988, como ideólogo de De la Madrid, y de 1988 a 1994 como presidente espurio. Desde entonces ha gobernado a través de títeres (Zedillo le salió respondón, pero siempre sirvió sus intereses; Fox y Calderón lo obedecieron al pie de la letra y llevaron al país de la ruina económica a la catástrofe social).
Hoy por hoy, a nadie se le ocurriría levantarse contra Salinas de Gortari, pero es el que manda. Mubarak gobierna hace 30 años, Ben Alí lo hizo durante 21. Aquí, los más ingenuos piensan que faltan 21 meses para que suba al trono Peña Nieto (o su copete). Pero si esto ocurre, o si le toca a Manlio, a Lujambio, o a Ebrard, o si no hay elecciones y Margarita Zavala se queda en lugar de Calderón, de todos modos seguirá mandando Salinas. Es decir, el jefe de los magnates, los tecnócratas, la televisión y el aparato de terror formado por los cárteles y la fuerza pública, al servicio de Estados Unidos y los oligopolios españoles.
Uno de los rasgos más notorios del narcorrégimen de terror establecido por Calderón –y apoyado por Hillary y su elegante mayordomo Barack– es la ausencia de estado de derecho. Este desapareció en México a raíz de un canje. A empresarios, políticos, militares, policías, crimen organizado y consorcios extranjeros, Calderón les garantizó impunidad total a cambio, precisamente, de impunidad total para él y los suyos.
El fenómeno empieza a reproducirse en el Distrito Federal y puede convertir a la capital del país en una gran Ciudad Juárez. En Magdalena Contreras, la represión del GDF y del delegado perredista Eduardo Hernández contra los ciudadanos que rechazan la supervía propicia la descomposición social. Han aparecido mantas intimidatorias contra Cristina Barros, hija del ex rector Javier Barros Sierra, colaboradora de
La Jornada y destacada activista de ese movimiento.
¿Qué hizo el GDF? Dijo: Nosotros no fuimos. Y su delegado, Eduardo Hernández, entre tanto, impugna la clausura de una obra ilegal, a cargo de la inmobiliaria Navel, que él mismo validó a partir de papeles falsos. En un terreno sobre avenida San Jerónimo 819, donde la licencia de uso de suelo permitía levantar sólo 12 viviendas, Hernández autorizó que se construyeran 72 departamentos y 50 lotes comerciales.
La tibia reacción de Ebrard ante las mantas contra Cristina Barros inspiró a quienes en la Benito Juárez trinan contra los vecinos que les echaron a perder otro negocio fraudulento a los mismos dueños de Navel. Desfiladero tiene todas las pruebas en la mano.
En la cerrada de Perpetua número 17, colonia San José Insurgentes, había una casa de dos pisos. Inmobiliaria Navel, propiedad de Alberto Navarro, con sede en Paseo del Pedregal 35, exhibió a la delegación Benito Juárez documentos apócrifos, para demostrar que la licencia de uso de suelo de ese terreno lo faculta para levantar un edificio de cuatro pisos con un total de ocho departamentos. Nada más falso.
Los vecinos, encabezados por Axel Arañó, denunciaron la maniobra ante la procuraduría capitalina y el GDF ordenó suspender la obra. Hace dos días, Axel recibió un anónimo que dice: Si no dejas en paz a Carlos, te mato. En carta dirigida a esta columna, el arquitecto Arañó afirma: Debido a que no tengo problemas con nadie en particular y mucho menos con alguien llamado Carlos, hago públicamente responsables a los propietarios de la inmobiliaria Navel de cualquier agresión que pudiera llevarse a cabo en contra de mi persona o mis familiares.
En Tlalpan, mientras tanto, el perredista Higinio Chávez invitó a Acapulco a un grupo de jefes de manzana, con todos los gastos pagados, para alentarlos a dirigir el consejo ciudadano de la delegación, que deberá justificar sus tropelías, entre ellas, la construcción ilegal de una gasolinera en Insurgentes Sur, que está clausurada pero que puede entrar en funciones si Pemex le surte combustible haiga sido como haiga sido.
Un compinche de Higinio, un diputado también perredista que aspira a sucederlo, borró el martes pasado las pintas que los seguidores de Andrés Manuel López Obrador trazaron el domingo en la colonia Ajusco, sobre el deportivo Sánchez Taboada. Decían: Alto a tu guerra espurio Calderón. No + sangre. El legislador tachó el mensaje y puso encima su nombre: Héctor Hugo Hernández. ¿Para qué? ¿Para informarle a Calderón que se adhiere a las nuevas izquierdas –Chuchos, PAN, El Yunque– que ahora dirige Ebrard?
La deplorable alianza de Ebrard con la ultraderecha para cerrarle el paso a López Obrador significa un gravísimo peligro para la ciudad de México. Pero también para la vía electoral como única posibilidad de cambio pacífico.
El DF es la cuna del gran movimiento social que puede rescatar al país y Ebrard ha dejado de representarlo.
Si Salinas usó a Fox para simular la muerte del antiguo régimen, con Ebrard podría fingir que México se suma a los gobiernos latinoamericanos de izquierda, aunque en este caso sea... de Nueva Izquierda.
jamastu@gmail.com
4 feb 2011
3 feb 2011
La Chaiza: Mubarak quiere dejar el poder, pero teme el caos: ...
La Chaiza: Mubarak quiere dejar el poder, pero teme el caos: ...: "Sigue sin caer, pero su final parece acercarse... Prohíbe fiscalía a líderes del partido oficial salir de Egipto Exigen decenas de miles ..."
WikiLeaks: The Inside Story - Columbia University Graduate School of Journalism
WikiLeaks: The Inside Story - Columbia University Graduate School of Journalism
Watch Editors Bill Keller, of The New York Times, and The Guardian’s Alan Rusbridger discuss their interactions with WikiLeak’s Julian Assange and the decision to publish the secret diplomatic cables he uncovered. Jack Goldsmith, a Harvard Law School professor and former assistant attorney general, joined this conversation moderated by Emily Bell, director of the Tow Center for Digital Journalism at Columbia Journalism School.
Journalism School Dean Nicholas Lemann kicked off this highly anticipated event held at 7 p.m. on the Columbia University campus.
Tweet about this event using the hashtag #cjwiki.
Watch Editors Bill Keller, of The New York Times, and The Guardian’s Alan Rusbridger discuss their interactions with WikiLeak’s Julian Assange and the decision to publish the secret diplomatic cables he uncovered. Jack Goldsmith, a Harvard Law School professor and former assistant attorney general, joined this conversation moderated by Emily Bell, director of the Tow Center for Digital Journalism at Columbia Journalism School.
Journalism School Dean Nicholas Lemann kicked off this highly anticipated event held at 7 p.m. on the Columbia University campus.
Tweet about this event using the hashtag #cjwiki.
2 feb 2011
La Jornada: Palizas al bienestar
La Jornada: Palizas al bienestar
Luis Linares Zapata
La crisis general ha traído dos consecuencias devastadoras para los países: el desempleo y una paliza brutal al bienestar de los trabajadores. Si acaso se salvan de ello algunos del Oriente; China o India son los apuntados. Los demás han caído victimados por la voracidad de los llamados mercados que imponen, a rajatabla y sin titubeos, sus falaces criterios. Estos ensambles de intereses, que dan rienda suelta a la especulación, son los reductos de la elite financiera global y, desde ellos, dominan gobiernos y conciencias por igual. Así, es común observar elevados índices en desempleo sin importar diferencias nacionales. Trátese de estadunidenses, españoles, mexicanos, griegos, tunecinos, japoneses, egipcios o australianos el resultado es similar.........................
Luis Linares Zapata
La crisis general ha traído dos consecuencias devastadoras para los países: el desempleo y una paliza brutal al bienestar de los trabajadores. Si acaso se salvan de ello algunos del Oriente; China o India son los apuntados. Los demás han caído victimados por la voracidad de los llamados mercados que imponen, a rajatabla y sin titubeos, sus falaces criterios. Estos ensambles de intereses, que dan rienda suelta a la especulación, son los reductos de la elite financiera global y, desde ellos, dominan gobiernos y conciencias por igual. Así, es común observar elevados índices en desempleo sin importar diferencias nacionales. Trátese de estadunidenses, españoles, mexicanos, griegos, tunecinos, japoneses, egipcios o australianos el resultado es similar.........................
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
