Viene de la élite mexiquense, cobra millones del erario… y es “aviador”
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Fernando Velasco Alvear podía
considerarse un tipo afortunado: durante un año y siete meses ProMéxico
le pagó 2 millones 202 mil pesos por concepto de salarios y
prestaciones… pero sin trabajar un solo día.
Más aún, ni siquiera se presentó a su oficina: la representación de ProMéxico en Los Ángeles, California, donde por ese salario millonario debería desempeñar un puesto modesto: Técnico Administrativo “C”.
Sólo que Velasco Alvear no es un “aviador” cualquiera: es miembro de una familia de la élite política y empresarial del Estado de México. De hecho, es primo de José Luis Velasco Lino, delegado en esa entidad de la Secretaría de Economía –de la que depende ProMéxico—, y de María del Rosario Velasco Lino, regidora del Ayuntamiento de Toluca. Los Velasco Lino son, a su vez, primos de Erwin Lino Zárate, secretario particular de Enrique Peña Nieto desde 2005, cuando éste era candidato a gobernador del Estado de México. Y lo siguió siendo cuando Peña Nieto fue gobernador, candidato a la presidencia y presidente de la República.
Velasco Alvear forma parte de los consejos de administración de las empresas Grupo Velavil y Grupo Industrial Toluca, esta última especializada en la producción de calzado que, casualmente, aparece en el padrón de empresas exportadoras de ProMéxico.
El empresario –que abandonó en el cuarto semestre la licenciatura en administración de empresas por la Universidad Anáhuac– también dirige la revista Nivel Uno –especializada en eventos de la socialité del Estado de México– e integra el consejo directivo de los Diablos de Toluca, el equipo de futbol de la capital mexiquense.
De su nombramiento en ProMéxico se enteraron funcionarios de alto nivel de las secretarías de Economía y de Relaciones Exteriores. Nadie hizo nada.
Los miembros de la alianza Méxicoleaks –de la cual Proceso forma parte— realizaron una investigación periodística sobre las andanzas de este “aviador” mexiquense con base en documentos filtrados a través de su plataforma digital.

La grabación
El 6 de noviembre de 2014, Juan Carlos Briseño, jefe de la oficina de ProMéxico en Los Ángeles, convocó a sus colaboradores a una reunión especial. Les explicó que pronto se integraría un aviador a esa oficina y leyó en voz alta un correo electrónico que, dijo, enviaría enseguida a Francisco González Díaz, director general de Proméxico, para expresarle su inconformidad.
La grabación de la reunión, filtrada a través de Méxicoleaks, es muy clara: en el correo que Briseño lee a sus colaboradores expresa su “consternación”, “incomodidad” y “disgusto” al director de Proméxico y le urge a investigar el origen de la instrucción.
Más aún, ni siquiera se presentó a su oficina: la representación de ProMéxico en Los Ángeles, California, donde por ese salario millonario debería desempeñar un puesto modesto: Técnico Administrativo “C”.
Sólo que Velasco Alvear no es un “aviador” cualquiera: es miembro de una familia de la élite política y empresarial del Estado de México. De hecho, es primo de José Luis Velasco Lino, delegado en esa entidad de la Secretaría de Economía –de la que depende ProMéxico—, y de María del Rosario Velasco Lino, regidora del Ayuntamiento de Toluca. Los Velasco Lino son, a su vez, primos de Erwin Lino Zárate, secretario particular de Enrique Peña Nieto desde 2005, cuando éste era candidato a gobernador del Estado de México. Y lo siguió siendo cuando Peña Nieto fue gobernador, candidato a la presidencia y presidente de la República.
Velasco Alvear forma parte de los consejos de administración de las empresas Grupo Velavil y Grupo Industrial Toluca, esta última especializada en la producción de calzado que, casualmente, aparece en el padrón de empresas exportadoras de ProMéxico.
El empresario –que abandonó en el cuarto semestre la licenciatura en administración de empresas por la Universidad Anáhuac– también dirige la revista Nivel Uno –especializada en eventos de la socialité del Estado de México– e integra el consejo directivo de los Diablos de Toluca, el equipo de futbol de la capital mexiquense.
De su nombramiento en ProMéxico se enteraron funcionarios de alto nivel de las secretarías de Economía y de Relaciones Exteriores. Nadie hizo nada.
Los miembros de la alianza Méxicoleaks –de la cual Proceso forma parte— realizaron una investigación periodística sobre las andanzas de este “aviador” mexiquense con base en documentos filtrados a través de su plataforma digital.
La grabación
El 6 de noviembre de 2014, Juan Carlos Briseño, jefe de la oficina de ProMéxico en Los Ángeles, convocó a sus colaboradores a una reunión especial. Les explicó que pronto se integraría un aviador a esa oficina y leyó en voz alta un correo electrónico que, dijo, enviaría enseguida a Francisco González Díaz, director general de Proméxico, para expresarle su inconformidad.
La grabación de la reunión, filtrada a través de Méxicoleaks, es muy clara: en el correo que Briseño lee a sus colaboradores expresa su “consternación”, “incomodidad” y “disgusto” al director de Proméxico y le urge a investigar el origen de la instrucción.
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