#Fraude México 2016 contra #Morena en #Veracruz #Zacatecas #Oaxaca
por Pok
Independientemente
de todos las irregularidades electorales (delitos) a lo largo de las 14
entidades (12 estados para gobernador, Baja California para municipales
y CDMX para Constituyente), los fraudes mas claros han sido en las
entidades donde MORENA tenía más posibilidades de obtener votaciones
altas: La Ciudad de México, Oaxaca, Zacatecas y, el fraude más grande en
estas elecciones de 2016 es el que se ha llevado a cabo en Veracruz.
Desde
el día 4 de junio se amenazó vía mensajes a teléfonos celulares para
que la gente no saliera a votar, les decían que estaban vigilados y los
iban a chingar si salían:
https://www.youtube.com/watch?v=vV8kv3Gl7FA A medio día detienen al hijo de
Yunes Linares (candidato del PAN-PRD) la policía de Veracruz a pesar
que tiene fuero como senador,; una estrategia para hacer pensar que el
Yunes del PRI esta peleado con el Yunes del PAN, toda un show para
manipular a la gente y hacerles pensar que de verdad están enfrentados
cuando desde arriba se negocia que el Yunes del PRI le pase algunos
votos a el Yunes del PAN:
Muchos otros actos para intimidar a la gente y dejara de ir a votar. Una balacera en plena casilla:
https://www.youtube.com/watch?v=xrw6yq7tnMs Antes de esto, a eso
de las 11 pm el candidato de morena ya estaba movilizando gente para
capturar todas las sábanas posibles de las casillas, sabía que había
ganado en las principales ciudades y pueblos, a excepción de Boca del
Río y Veracruz: “ESTA
LATENTE EL RIESGO DE NEGOCIACIÓN ENTRE OSORIO CHONG Y EL PAN PARA
IMPEDIR NUESTRO TRIUNFO, VAN CON UNA ACCIÓN QUIRURGICA A TRATAR DE
REVERTIR EL TRIUNFO DE MORENA, TENEMOS REPORTES DE QUE VAMOS GANANDO EN
TODOS LADOS, DEBEMOS TENER TODAS LAS ACTAS, ESTAN CERRANDO LAS CIFRAS
CON RESPECTO A MIGUEL ANGEL EN EL PREP.” https://www.youtube.com/watch?v=_MGu8ylrPnE
Mafia del poder tumba #PREP a 9 puntos de ventaja de #CUITLAHUAC .. Reestablece #PREP y vemos dos puntos de ventaja.
El pasado 8 de mayo, en su edición 2062 la revista Proceso y proceso.com.mx publicaron un adelanto del libro de Álvaro DelgadoEl amasiato, El pacto secreto Peña-Calderón y otras traiciones.
Al respecto, la oficina del expresidente Felipe Calderón envió a esta
redacción una carta en la que solicita hacer algunas precisiones y a la
que responde el autor con otra misiva. Ambas, se publican a
continuación.
Señor director:
En relación a la nota publicada en Proceso el pasado 8 de mayo, titulada
La afirmación de que hubo una reunión en el hotel Nikko
entre el expresidente Felipe Calderón y el licenciado Enrique Peña
Nieto, actual presidente de México, en la cual habría tenido lugar una
negociación política de alto nivel, es no sólo completamente falsa sino
francamente ridícula. La premisa principal de la historia fantasiosa
publicada por Proceso cae por su propio peso, es mentira.
También es falso que el expresidente Calderón se haya hecho
acompañar en cualquier momento del señor Ulises Ramírez a reuniones
políticas de alto nivel. Siempre, en ocasiones relevantes, se hacía
acompañar de personas con las cuales existía cercanía y confianza plena,
lo cual no era el caso.
Por otra parte es una falacia que el PRI haya transferido
votos al PAN en la elección presidencial de 2006 y más aún que el
expresidente Calderón haya negociado dicho apoyo a cambio de favorecer
al candidato del PRI en las elecciones a gobernador del Estado de
México. Esta versión es también ridícula e inverosímil. El objetivo de
Acción Nacional y de Felipe Calderón en los comicios mexiquenses de 2005
fue en todo momento ganar la elección y se realizó el mayor esfuerzo
posible para alcanzar esa meta, no se diga de la elección presidencial
en el Estado de México, donde ganar era crucial para todos los partidos.
En el caso del PAN, esa meta no se cumplió en el Estado.
Como toda la historia, es también absolutamente falso que el
expresidente Calderón haya ordenado poner o quitar spots de la campaña
de Josefina Vázquez Mota. Independientemente de la opinión del entonces
presidente Calderón sobre el eslogan de campaña, éste se mantuvo, lo que
revela la independencia que mantenía el equipo de campaña del gobierno y
del entonces presidente.
Se falta abiertamente a la verdad cuando se afirma que en la
reunión del 21 de noviembre de 2015 en el Centro Banamex el
expresidente Calderón estuvo rodeado de 20 militares. Gran parte de la
seguridad en aquel evento era la propia seguridad dispuesta por dicho
centro de Convenciones y por los organizadores. Para sorpresa y enojo
del periodista, efectivamente es cierto que el expresidente y su esposa
estuvieron varias horas tomándose fotografías personalizadas con los
miles de asistentes ahí reunidos.
El expresidente Felipe Calderón cuenta con el apoyo de
personal del Estado Mayor Presidencial para su seguridad, pero las
afirmaciones que se hacen en la referida nota son maliciosas y
francamente grotescas. La seguridad de la que dispone, tanto él como
otros exmandatarios, corresponde a la evaluación del grado de riesgo y
exposición que se realiza en cada caso de manera altamente profesional,
por parte del propio Estado Mayor Presidencial. Es pública y notoria la
afectación que el expresidente Calderón hizo de los intereses de los
criminales más peligrosos y violentos del país, lo cual corresponde
tanto a las amenazas por él recibidas como a las medidas precautorias
tomadas, con toda responsabilidad, por el Estado Mayor para salvaguardar
su seguridad y la de su familia. Eso no es sólo una actuación a favor
de una persona, sino en salvaguarda de la plena libertad de acción con
la que debe contar cualquier presidente, presente o futuro. Sin garantía
de seguridad personal después del cargo que se pierde, ningún
presidente asumiría los riesgos que implica decidir en el mejor interés
del país, particularmente en caso del problema más grave de la República
que es la inseguridad y la criminalidad.
Las referencias despectivas y en algunos casos francamente
misóginas a la licenciada Margarita Zavala reflejan la verdadera razón
de la publicación de semejante libelo. Es evidente que de manera
claramente parcial, y respondiendo a intereses políticos específicos, el
periodista busca infructuosamente descalificarla. Por cierto, la
asesoría que ella recibió de manera preparatoria para asumir la
responsabilidad de esposa del presidente, además de eficaz, fue
sufragada totalmente por ella misma.
Mucho agradeceré se publique esta nota aclaratoria, a la
brevedad posible, con la finalidad de que el público lector cuente con
los elementos de juicio necesarios para valorar la historia publicada
por su revista.
Proceso ha violentado todos los límites del periodismo serio y responsable.
Procedo a dar respuesta a las “precisiones” que hace la
señora Izamal Brena Robles, de la “Oficina del expresidente de México,
Felipe Calderón”, no sin antes informar que a ella le solicité, el 9 de
febrero, una entrevista con su jefe, precisamente para cotejar
información, y jamás recibí respuesta.
La reunión de 2006 entre el candidato Felipe Calderón y el gobernador Enrique Peña Nieto, descrita en mi libro El amasiato. El pacto secreto Peña-Calderón y otras traiciones panistas,
que como adelanto se publicó en Proceso, está plenamente sustentada en
tres fuentes distintas, una de ellas identificada como participante en
la misma, Ulises Ramírez Núñez, actual diputado federal del PAN.
La señora Brena Robles niega que Calderón se haya hecho
acompañar en reuniones políticas de alto nivel, como la descrita, por
Ramírez Núñez y que siempre “en ocasiones relevantes se hacía acompañar
de personas con las cuales existía cercanía y confianza plena, lo cual
no era el caso”. Pero en la campaña federal de 2006 Ramírez Núñez no
sólo era alcalde con licencia de Tlalnepantla, Estado de México, y
candidato a senador del PAN, sino el coordinador estatal de la campaña
presidencial de Calderón, quien le otorgó el mismo cargo en la interna
de ese partido, en 2005.
El pacto que hizo Calderón con Peña en esa reunión de 2006,
para que éste le transfiriera 200 mil votos en la elección presidencial,
lo detalla el propio Ramírez Núñez, quien en el sexenio del primero
tuvo un cargo prominente: coordinador de asesores del secretario de
Gobernación, Juan Camilo Mouriño, hasta el fallecimiento de éste, en
octubre de 2008, un puesto que no pudo ostentar sin el aval de Calderón.
La señora Brena Robles no leyó bien: en ninguna parte del
adelanto de mi libro publicado en Proceso digo que Calderón “haya
negociado dicho apoyo (los 200 mil votos de Peña a Calderón en 2006) a
cambio de favorecer al candidato del PRI en las elecciones a gobernador
del Estado de México” de 2005, así que toda su justificación no viene al
caso.
Sobre la orden que dio Calderón de suspender la campaña
propagandística “Peña no cumple”, en radio y televisión, de la candidata
presidencial de Josefina Vázquez Mota, en 2012, la fuente está
plenamente identificada: es Rafael Giménez-Valdés, coordinador general
adjunto de Estrategia de la candidata presidencial y, durante casi todo
el sexenio de Calderón, coordinador de Opinión Pública de la Presidencia
de la República.
En la carta la señora Brena Robles niega que “en la reunión”
del 21 de noviembre de 2015, que en realidad fue la Asamblea Nacional
del PAN, Calderón haya estado custodiado por 20 elementos del Estado
Mayor Presidencialu. Los conté no a uno cuando, en efecto, Margarita
Zavala y él se tomaron fotografías con los militantes. Así quedó
consignado en la nota que publiqué, ese día, en el portal de Proceso,
que no recibió, hasta ahora, aclaración.
No hago en mi libro afirmaciones “maliciosas y francamente
grotescas” sobre el número de elementos del EMP para Calderón y su
familia, como dice la señora Brena Robles. Sólo consigno lo que es una
verdad:el último día de su gobierno Calderón modificó el reglamento de
ese cuerpo militar para disponer, de por vida, del mismo número de
elementos que tuvo en el gobierno y más militares aún.
La señora Brena Robles me atribuye falsamente referencias
“despectivas y en algunos casos francamente misóginas” a la señora
Margarita Zavala, pero siempre he tenido con ella una relación de
respeto. Es falso también que yo, “respondiendo a intereses políticos
específicos” (que no identifica, porque no existen) quiera
descalificarla. La señora Zavala Gómez del Campo es política y quiere
ser presidenta de México, y por tanto está sujeta al escrutinio. En la
descripción de su trayectoria hay sólo datos verificados.
Brena Robles asegura que la “auditoría de imagen pública”
que hizo De la Riva Información Estratégica, a un costo de 848 mil 994
pesos, “fue sufragada totalmente por ella misma”, pero consta que el
contrato 017/2006 fue pagado con recursos del Fondo de Transición,
contrato que por cierto fue declaradoilegal por la Auditoría Superior
de la Federación.
Igual que a Felipe Calderón, a la aspirante presidencial
Margarita Zavala le he solicitado hasta en seis ocasiones, dos de ellas
de manera personal, una entrevista periodística para el semanario
Proceso. Igual que su marido, ella se ha negado.
La descalificación de la señora Brena Robles a Proceso cae por su propio peso.
CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- Un
hombre de 32 años que sufre discapacidad intelectual lleva más de20
díasinternado en el Centro Varonil de Rehabilitación Psicosocial
(Cevarepsi), acusado del robo de mercancía con valor de
21 pesos en un
supermercado de la cadena Sorianaen la delegación Coyoacán.
Erick Javier Najar Montaño ingresó el pasado 20 de abril a una tienda
ubicada en la colonia Ciruelos de dicha demarcación, según publica el
diario Reforma.
En el lugar el hombre tomó dos manzanas –una para él y otra para su novia– y un refrescocon un valor total de 21 pesos.
Najar Montaño agarró primero la fruta y después se dirigió al área de
los refrigeradores; como no tenía dónde poner las manzanas, optó por
meterlas a su mochila.
Antes de llegar a las cajas, un empleado de seguridad lo embistió y jaloneó al pensar que se estaba robando la mercancía. En la averiguación previa FCY/COY-2/T2/00398/16-04 se indica que
Najar Montaño fue golpeado por guardias de seguridad de la empresa y
luego sacado por la puerta trasera. Posteriormente lo trasladaron al
Ministerio Público a bordo de una patrulla. Se indicó que la parte afectada (Soriana) no buscó un acuerdo
reparatorio a pesar de que la cantidad de lo “robado” equivalía a 21
pesos. Félix Piceno, abogado del acusado, explicó que la mercancía nunca fue
sustraída del supermercado, pues las manzanas y el refresco salieron
por la puerta de atrás y no por el área de cajas. Destacó que Erick Javier se dirigía a pagar cuando fue interceptado. El hombre sólo sabe escribir su nombre, no sabe leer y se comporta
como un niño de 10 años y a pesar de ello en el Ministerio Público lo
obligaron a firmar una declaración. Piceno señaló que el juez 31 Penal no le ha dado a Erick la libertad
aun cuando los exámenes psicológicos que se le practicaron
demostraron su discapacidad intelectual. De acuerdo con Reforma, la defensa del acusado pidió los
videos a la tienda pero el área legal de la empresa argumentó que no se
pueden proporcionar porque ya fueron borrados del sistema de cámaras de
vigilancia. Antes de este incidente Najar Montaño trabajaba en un taller mecánico y estudiaba en un instituto de educación especial. Aparentemente la única familia de Erick son sus tíos y su abuela, ya
que su padre lo abandonó a los 8 años y su madre se fue a Estados
Unidos.
Una pequeña enterneció las redes luego que se filtraran fotografías del regalo que le hizo a su maestro.
Regeneración 17 de mayo de 2016.- Tras celebrarse el domingo
pasado el Día del Maestro, fotos del peculiar regalo de una pequeña a
su maestro está conmoviendo en las redes. El maestro Ignacio debió de sentirse halagado cuando una alumna suya le dio “su recreo” pues no tenía qué más regalarle. En la fotografía se ve la carta y dos pesos. “Maestro Ignacio: Feliz día del maestro, no pude comprarle su regalo
porque mi papá no tiene trabajo, pero lo quiero mucho y le doy mi recreo
para que se compre algo. Gracias por ser mi maestro, todos lo queremos
mucho es un maestro muy inteligente y bueno”. La fotografía desató una serie de comentarios a favor del magisterio. http://regeneracion.mx/pequena-regala-su-recreo-a-maestro/
Por Héctor
Palacio @NietzscheArist Una rebelión de la cloaca, eso es el twitter.Al menos para
algunos fundamentalistas. La rebelión y quizá la revolución que ha significado
el nacimiento y la expansión deltwitter
es para ellos una cloaca. Porque a los exquisitos, a quienes se han creído
hasta ahora propietarios de la razón y los únicos con derecho a ella –Sócrates
de Polanco-, les ha irritado la crudeza del lenguaje, la irreverencia y la
manera directa como se expresan los tuiteros.
Y más que ello, pareciera molestarles el sentido democrático del internet en
general.
Anteriormente a la era del blog, sólo un grupo de privilegiados tenía acceso a la palabra
impresa, a la publicación. Internet abrió el mundo, lo interconectó y lo volvió
más democrático. Y no me refiero al papel de
twitter en momentos cruciales como las protestas públicas y la caída de
tiranos árabes, simplemente al hecho de ser una posibilidad abierta a todos. Si
internet se ha mostrado como un ámbito esencialmente democrático, twitterha sido una revelación, una
rebelión, una explosión, una revolución incontenible.Otras expresiones del internet fueron efímeras o demasiado “fresas”. For instance, facebook is not only too
limited but too nice as well, and too often sooo fucking boring. Nothing happens with it. Facebookes más bien utilizado como aparador de vanidades, su
participante prototipo tiene cierto anquilosamiento en el pensamiento político
y social, está menos informado, tiende mayormente al conservadurismo; se trata
de un medio más familiar y de supuestos amigos que de verdadera interacción
social (¿se confirmará la sospecha de que pudiera tratarse de un centro virtual
de espionaje a cuya información tiene acceso el gobierno de los Estados
Unidos?). El potencial de twitter,
en cambio, pareciera ilimitado. Cantidad de seguidores y seguidos es libre.
Velocidad vertiginosa. Interacción entre desconocidos es de ida y vuelta.
Información vertida va desde lo más frívolo y estúpido a lo más trascendente en
todos los ámbitos del saber humano. Puede darse la interlocución entre
cualquier ciudadano y una figura pública o “estrella” también de cualquier
terreno imaginable. 140 caracteres no son un corsé sino inclusive un bello
reto; en ocasiones son demasiados. Y no hay vuelta. Afortunadamente, esta
herramienta social, esta variante de comunicación –pese a las frecuentes amenazas
de censura-, llegó con el nuevo siglo y no sólo permanecerá sino que ofrece
horizontes insospechados.
Una de las peculiaridades más atractivas del espacio es la
posibilidad de interactuar con el mundo y la persona. El todo y el individuo.
Lógicamente, hablamos de espíritus si no cabalmente democráticos, cuando menos
recíprocos o interesados en el devenir de los eventos y el pensamiento que
corre como la luz por los meandros invisibles. Naturalmente, difícilmente
encontraremos o podríamos establecer diálogo con aquellos que consideran al
internet y al twitter, como una
cloaca.
Y si hay que citar nombres, nos referiremos en específico a
un señor calificado como pilar de la intelligentsiamexicana actual. A Enrique Krauze Kleinbort, quien en entrevista con el
periódico Milenio en julio de 2010,
calificó y acusó de cloaca, es decir, de canal de desperdicios, de caño de
aguas negras, de cagalar, a la refrescante atmósfera virtual: “…en internet… se
dicen cosas increíbles. No hay ya respeto a las obras, a las formas, a las
trayectorias, a las ideas. Es una cloaca.”. He aquí cómo se nos muestra un
aliento tolerante y democrático, con adjetivos asaz burdos. Y como él, otros
periodistas o “estrellas” que sólo se dignan a dialogar con quienes le son
favorables. Y es que twitter también
ha sido un medio para desenmascarar farsantes. Cuando se establecen debates,
inmediatamentese sabe quién es el embaucador, el engañabobos o el mentiroso, y
quién asume con responsabilidad y entereza ética su posición,cualquiera que
ésta sea.
Naturalmente, no nos hacemos la ilusión de un debate entre
Krauze y tuitero alguno, pero ni
falta que hace. Ya sabemos que no anida allí un ánimo abierto, honesto, sino
uno tartufo que no correría riegos.No estamos ante ese polemista espíritu
inglés mostrado tan magníficamente por Ved Mehta en La mosca y el frasco(espíritu al cual según Krauze debe mucho,
pero del cual poco asimiló; hablamos de Bertrand Russel, Arnold Toynbee,
Gilbert Ryle, A. J. Ayer, Iris Murdoch, E. H. Carr, entre otros, incorporados
por Mehta en su apasionante libro). No cabe esperar “peras del olmo”, de alguien
acostumbrado a debatir con el espejo o, mejor, con la cámara de televisión. Y
quizá alguien como Krauze tenga razón en su temor. Pues durante lustros y como
privilegiado disfrutó del acceso a los medios impresos, a los medios masivos.
La opinión del público no importaba y se expresaba cuando mucho en alguna carta
al editor, en panfletos o periódicos lumpen o casi clandestinos. Hoy, los
silentes por fuerza, no lo están más. Internet y twitterabrieron y cambiaron su mundo para siempre. Y asimismo el
humor de individuos como el del ex tenedor de libros de Octavio Paz.
El fenómeno
sociológico, el rasgo psicológico, el perfil ideológico, el planteamiento
teórico, la manifestación cultural ante la cual estamos es nada menos que
equivalente al concepto ortegaygassetiano de la rebelión de las masas, un siglo
más tarde: la rebelión frente a la élite de privilegiados del mundo impreso
previo al internet. Estamos ante una explosiva era revolucionaria semejante a
la de Gutenberg. Y ese es el embarazo de clase que no acepta Krauze, que le
revuelve el estómago, y por ello apunta con el dedo y de la ira muta a la
agresión. Mas se equivoca Krauze al acusar a la cloaca de izquierdosa.
En realidad, en las redes sociales circulan profusamente todas las posturas
ideológicas y políticas imaginables. Habría que decir inclusive que dentro de
la izquierda existe mayor responsabilidad que entre ciertos individuos
provenientes del pensamiento reaccionario y ultraconservador. El historiador ha
dicho que le molesta la crudeza con que se describe y expresa una realidad que
imaginamos él desearía ver y transcribir con sedas. Bueno, ese es otro problema
que podemos atribuir a diferente educación, perspectiva vital o simplemente al
encabronamiento de quienes durante esos lustros no tuvieron voz. Ahora bien,
¿de cuándo acá quiere Enrique erigirse en censor del lenguaje?
La censura del idioma no funciona ni a los ortodoxos
miembros de la real academia de la lengua. Lo sugirió así Antonio Alatorre en
su extraordinaria obra Los 1001 años de
la lengua española: El lenguaje vive y se construye en la calle, no en la
academia (ahora también en el universo virtual). Mas si Krauze -y otros de su
tipo- decidiera participar de twitter
(su revista lo hace, su hijo también) y acaso molestara a su espíritu de
aparente Burro Benjamín orwelliano (otra rebelión, la de la granja), cierta
expresión altisonante de la cloaca, le bastaría con no seguir a sus seguidores,
bloquearlos, reportarlos o simplemente ignorarlos. Así de libre es twitter. Tal vez una libertad y un
espíritu democrático incomprensible e inaceptable para el cagalar exquisito y
fundamentalista de un elitismo temeroso.
Bienvenidos los nuevos tiempos. Entonemos ahora a Schiller
en versión de Ludwig. Afortunados aquellos a quienes la corriente de la
historia –agradable y sólido concepto de Alfred Weber en Historia de la cultura- les coloca ante la posibilidad de la
comunicación libre y democrática (a falta de democracia social, económica y
política), ante el inimaginable advenimiento del internet y, muy
particularmente, del twitter y su
revolucionario porvenir.
P.D
Texto publicado originalmente el 16 de mayo de 2011. Se vuelve a publicar
debido a su vigencia, tal como lo muestra la reciente entrada de Enrique Krauze
a twitter, sus expresiones en el mismo,
y sus radicales desencuentros con Alfredo Jalife-Rahme.
Enrique Krauze se reunió en privado, al menos en una ocasión, con el
beneficiario del fraude de 1988, a quien, exaltado, muchos años después
calificaría como “intelectual orgánico” del partido fundado por Elías
Calles: Carlos Salinas de Gortari (“Nuevo intelectual orgánico del PRI”;
Letras Libres, diciembre 20, 2010). Él mismo revela el importante encuentro: “En octubre de 1993, el presidente me citó —…— para sondear mi
opinión sobre el proceso sucesorio. Le expuse mi crítica sobre el
aspecto político de su sexenio. Contestó que para eludir el destino de
la Unión Soviética, México debía consolidar la perestroika antes que la
glasnost'. Enseguida me pidió que le diera una opinión franca sobre tres
precandidatos: Pedro Aspe, Luis Donaldo Colosio y Manuel Camacho. Se la
di, con una inclinación en favor de Camacho. Dado el éxito de la
reforma económica era obvio que la tarea pendiente sería la reforma
política: Camacho tenía la voluntad de hacerla. (“Los idus de marzo”; Letras Libres, marzo, 1999). Intelectual orgánico beneficiario del fraude de 1988, según ha
suscrito en varias ocasiones, las más recientes, en “Desaliento de
México”: “En 1988, el repertorio se enriqueció con la manipulación
electrónica de resultados, que permitió al pri robar la elección
presidencial” (Letras Libres; 09-05-16), y en “La Generación de la discordia”: “el fraude del 88” (Reforma; 08-05-16). ¿Es válido o legítimo que un intelectual que se asume demócrata, que
aboga por una “democracia sin adjetivos”, se reúna con un defraudador de
la democracia, un delincuente electoral? No sé si lo sea, Krauze lo ha
hecho sin rubor. ¿Qué significado tiene, por otro lado, que un
intelectual sea “citado” por el presidente en turno? La contradicción es la melodía disonante en Krauze: por un lado,
favorece, aplaude e impulsa el sistema económico depredador que se ha
afianzado en México desde hace ya 35 años, por otro, critica en
apariencia a los hombres que lo han ejecutado. En apariencia porque,
como veremos, el intelectual ha valorado en general de manera positiva
la labor de estos gobernantes que son, al tiempo, los responsables de la
debacle, la desazón y el desaliento de México al cual hace referencia.
1. De Zedillo Ponce de León, ha hecho un elogio: “un liberal
auténtico y un demócrata convencido”. 2. En Fox Quezada ha valorado la
“alternancia” (¿se cumplió en él su deseo de ausencia de adjetivación
para la democracia?), y en Letras Libres, pese a considerarlo
“cerril”, un colaborador cercano y afín, Roger Bartra, lo ha calificado
como “derecha moderna y pragmática” (¿se puede ser cerril y moderno a la
vez?). 3. Su activismo político, psíquico e ideológico fue muy marcado
en favor del candidato Calderón Hinojosa: escribió un texto
“psicologista” y sectario en contra de su adversario, “El mesías
tropical”, convalidó lo que muchos intelectuales y especialistas han
considerado como un fraude electoral y asistió a la toma de posesión (o
el asalto a la presidencia) del panista en el Auditorio Nacional. Por su
parte, Bartra lo ha elogiado a mares: “una derecha, centrista y
pragmática, con una pronunciada vocación democrática, animada por un
humanismo católico laxo y tolerante” (“Fango sobre la democracia”; Letras Libres,
octubre, 2006). 4. De Peña Nieto no ha hecho sino convalidar -sobre el
tejido de una crítica somera a la corrupción, la violencia y la
impunidad; algo que cualquier observador tendría que hacer- el sistema
sobre el cual se soban estos tres componentes y que ha sido impulsado y
desarrollado precisamente desde los tiempos de la presidencia robada por
el intelectual orgánico del PRI. ¿Cómo esperar de estos hombres, de sus colaboradores y aliados, que son sus potenciales sucesores, un espíritu democrático? Un artículo que sigue la línea y hace alabanza del historiador señala
que México no necesita de un “caudillo” sino de “una generación de
dirigentes… que sirvan de modelo por su sentido de responsabilidad, por
su visión,…, por su apego a las reglas de un sistema que debe ser
garantía de derechos, certeza y esperanza”. ¿Podría Liébano Sáenz, autor
del incienso (“Entre el desaliento y la esperanza”; Milenio,
07-05-16), decir dónde encontrar a esos hombres dentro del sistema que
tanto él como el objeto de su panegírico valoran como imprescindible, el
modelo que al cabo de 35 años exhibe de manera siniestra su fracaso?
¿No ha sido la nueva generación panista o el nuevo rostro del PRI la
solución que ellos han preconizado y protegen aun de la crítica severa?
(¡Ah, parece que ahora se añade la búsqueda de “independientes”!).
Cuando se lee “Desaliento de México”, queda la impresión de que se
parece mucho a un informe sobre el estado del gobierno actual que bien
pudiera ser leído por Peña, Videgaray o Beltrones.Texto sobrado en
datos, cifras y cotejos que deja como colofón una clásica frase oficial
recurrente desde el presidente municipal al nacional pasando por el
gobernador: “hemos avanzado, pero falta mucho por hacer; sigamos
avanzando”. En su crítica al presente corrupto y violento, Krauze atribuye la
impunidad, en gran parte, a la ausencia de desarrollo de la experiencia
jurídica en el ámbito criminal. Pero, pese a ello y a la fatal
inexperiencia y carencia de memoria connatural a los jóvenes, solicita
que se valore el hecho de que el presente es menos peor que el pasado
autoritario priista. Salvo la menciones al “conflicto de interés”
(utiliza el eufemismo que sustituye corrupción) de Peña y su esposa en
torno a “la casa blanca” (evade a Videgaray, Chong y otros), el ensayo
carece de un aporte novedoso, valioso. Se trata de una síntesis que, con
todo y su crítica dietética, convalida al régimen vigente y lo ratifica
como algo valioso de preservar; un producto de la democracia
des-adjetivada.
Si el anterior ensayo tiene el propósito de contextualizar, más
interesante y concreto resulta el artículo “La generación de la
discordia”, que, según informa el autor, inicia “una serie sobre las
generaciones políticas que comparten el escenario en el siglo XXI”.
Según codifica, esta discordante “camada” (sic) nace entre 1950 y 1965 y
repica las puertas del poder en el crucial año de 1994. Demasiado
jóvenes para participar en el 68 (la que considera su propia
generación), “vivieron bajo su signo”. “Su designio fue superar la
crisis endémica y fundar un nuevo ciclo histórico: construir las
prácticas e instituciones de la democracia en México”. Menciona a Colosio, Zedillo, Woldenberg, Calderón, al “Subcomandante Marcos” y
López Obradorcomo parte de la generación. Desafortunadamente, Enrique
Krauze utiliza su clasificación (habrá que esperar la definición de los
otros grupos: ¿1966-1985; 1986-2000?) para volver a un tema obsesivo que
se ha convertido, en su caso, en toma de partido: López Obrador y su
presunto “mesianismo” (de tan analizada y cotejada con el día a día del
personaje vivo, dicha tesis ha sido derrumbada). El cierre del artículo está confeccionado para él: “Tomando la estafeta de Marcos (que se desvaneció en la penumbra y la
leyenda) López Obradorahondó la discordia interna en la Generación del
94. Su plataforma no proponía la construcción de un orden democrático
nuevo sino la vuelta al orden antiguo de la Revolución mexicana, en su
momento cardenista…
“A partir de 2006, la política mexicana se volvió una batalla campal
en el seno de la Generación de 1994. El líder de su ala radical opina
que el modelo económico es absolutamente erróneo. Y sostiene que no
vivimos en democracia. Está en su derecho, pero sus afirmaciones
contradicen su propio lugar en la vida pública: tiene la propiedad
privada de un partido político, goza del financiamiento público que eso
supone y una exposición sin precedente en los medios de comunicación. Su
postura presagia lo que sería su gobierno. El advenimiento de un
caudillo mesiánico a la presidencia, hecho inédito e incompatible con
las leyes e instituciones de una democracia. La discordia se dirimirá en
2018. El legado de la generación está en vilo.” La zozobra que amenaza a la democracia mexicana ante el acecho del
líder “mesiánico” habría sido salvada temporalmente por Calderón
Hinojosa pues, “Más allá de sus aciertos y desaciertos, su gobierno
preservó el frágil edificio de la democracia” (¡esto es lo que se llama
una crítica dietética, light!, ¿no?);presunción que habría que extender, de acuerdo al discurso krauziano, a Peña Nieto. Es decir, muy por el contrario de lo que registra la realidad
mexicana, el legado democrático de la generación correspondería a
Zedillo, (también a Fox, un colado generacional), Calderón y Peña,guiados por su padre político: Salinas de Gortari (el “gran reformador
de la economía”, según el historiador) y el mal, la parte negativa,
provendría de López Obrador, sus seguidores, simpatizantes y votantes.
El legado se encuentra en vilo porque el político de izquierda
(“radical”, según Krauze; muchos niegan tal interpretación o dicen:
radical contra la corrupción, que ya es bastante), en tercera ocasión,
se ubica de nuevo como líder de las encuestas y los “buenos” de la
generación no han podido dar al clavo de cómo bajarlo de allí a causa de
lo mal que se conducen y gobiernan y del mal consecuente que han
causado a la sociedad mexicana. Pero no cejan en su empeño y fraguan
posibilidades para despeñarlo. La idea del ser discorde, disonante, negativo para la sociedad dentro
de un lapso temporal que impide la paz pública, podría ser una buena
tesis complementaria del “peligro para México”. Es evidente que el voto de Krauze ha sido por esa vertiente
“democrática” de la generación 1950-1965: la encarnada por los gobiernos
del PRI y el PAN, y otra vez el PRI. Incluso, es de dudarse que en
1988, de acuerdo a su perfil, haya votado por alguien de quien se
expresa bien, Cuauhtémoc Cárdenas, pues representaría la supuesta vuelta
a ese cardenismo nacionalista que con tanto ahínco deplora y combate.
Por el contrario, pese al rotundo fracaso, el programa económico de
Salinas y sus sucesores ha merecido los mejores aplausos de su pluma. Produce asombro que un historiador y ensayista sensato haga semejante
propuesta: que el sistema, los gobiernos y los políticos que han
fallado estrepitosamente por 35 años y que tanto daño han hecho a
México, valgan la pena para su defensa tenaz y sostenida por años y que
valgan el ataque y la defenestración del adversario. López Obrador es un
político que el propio historiador ha reconocido como honesto. Y si se
considera que lo que arruina a la sociedad mexicana es la triada
indisoluble: corrupción, violencia e impunidad y que los que han
gobernado fallan y continúan fallando, ¿acaso lo primero que se
necesitaría no es de un político honrado, honesto que, más allá de
ideologías, encabece el cambio que el país necesita? Con base al
análisis de su labor como jefe de gobierno de la ciudad –donde no fue
mesiánico ni dictatorial- al menos merecería el beneficio de la duda. O
acaso valga la pena cotejar lo que han hecho unos y otro, los buenos y
el malo.
Podría producir, sí, desaliento que un intelectual visible como
Enrique Krauze estimule la prevalencia de un sistema fracasado, que
siendo la tarea de una inteligencia la ejemplar de guiar a la sociedad o
la de iluminar con el conocimiento y la crítica, prefiera tomar
partido; y hacerlo por el peor. Este es el planteamiento del
historiador: el gobierno y sus gobernantes son corruptos y autoritarios,
pero los prefiero por tener una ideología política y económica afín a
mí (de cuyos beneficios, en todo caso, sólo gozan ellos y sus amigos), a
un hombre que considero honesto y cuyo programa plantea el socavamiento
radical de la corrupción pero del cual tengo la sospecha, el instinto,
la interpretación psíquica-freudiana de que, de gobernar, sería un
mesías autoritario, y de la peor especie: tropical.
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El historiador Enrique Krauze considera
que el gobierno de Enrique Peña Nieto resultó una “decepción”, que los
gobiernos panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón fracasaron, pero
estima que dar un viraje hacia Andrés Manuel López Obrador sería ir a un
“caudillismo populista”. Para Krauze la solución está en los jóvenes. “Hago un llamamiento a
la generación x y los millennials, que tienen entre 25 a 40 años, para
que se organicen. Tienen que clausurar su adolescencia. Pasar de la
indignación de las redes sociales a la construcción institucional. Aún
estamos a tiempo de un candidato nacional joven”. En entrevista para el diario español El País, Krauze comentó que el regreso al gobierno federal del PRI con Peña Nieto “ha sido una gran decepción”.
Dijo que el mexiquense “siendo un hombre joven, que miró hacia
adelante con las reformas económicas, es un joven viejo. Piensa como
viejo, actúa como viejo, tiene ademanes de viejo. Esa es la razón de que
genere tanto rechazo entre los jóvenes”.
De los sexenios panistas, resumió:“Fox fracasó porque dilapidó su
capital político y se limitó a sacar al PRI de Los Pinos. Calderón se
equivocó en la guerra contra el narco. Y eso se debió en parte a que se
alineó con Estados Unidos”. Pero con quien es más lapidario es con López Obrador, el líder de
Morena. “La indignación moral de López Obrador respecto a la corrupción y
la impunidad es correcta; la medicina que propone solo agravaría la
situación de forma irremediable. Instauraría un caudillismo populista,
deconstruiría lo poco que llevamos de democracia y derrumbaría el modelo
económico. Evidentemente, es un modelo que debe corregirse porque tiene
graves problemas de corrupción, desigualdad y pobreza, pero la solución
no radica en un estatismo nacionalista populista”. A continuación parte de la entrevista.
Pregunta. ¿Ha fracasado el proyecto democrático que se inició en 2000? Respuesta. No, pero las esperanzas que tuvimos fueron excesivas e
ingenuas. Ahora estamos decepcionados. Los cuatro jinetes del
Apocalipsis, la inseguridad, la violencia, la impunidad y la corrupción,
están desbocados P. ¿Y por qué no culminó con éxito ese proceso? R. Creímos que el voto y su magia iban a resolverlo todo. Pero las
inercias, los intereses creados y los poderes lícitos e ilícitos que
crecieron al amparo del viejo sistema político siguen vivos y aún más
sueltos que entonces. P. Y respecto al futuro, ¿se puede ser optimista? R. Los cuatro jinetes del Apocalipsis, la inseguridad, la violencia,
la impunidad y la corrupción, están desbocados, incluso más de lo que
estuvieron el siglo pasado. Hay regiones enteras que no son México ni
están controladas. No quiero incurrir en la segunda ingenuidad de ser
optimista en este momento. P. ¿Entonces es pesimista? R. Suspendo el juicio. Estoy en estado de pasmo. Pero hay territorios
que avanzan y la economía mexicana tiene un dinamismo que no se
detendrá, a menos que llegue al poder un régimen de corte populista.
P. ¿Se refiere al aspirante a la presidencia Andrés Manuel López Obrador? R. Por supuesto. Exclusivamente a López Obrador. P. ¿Lo considera un peligro? R. No usaré esa palabra. Simplifica indebidamente la complejidad del
fenómeno. La indignación moral de López Obrador respecto a la corrupción
y la impunidad es correcta; la medicina que propone solo agravaría la
situación de forma irremediable. Instauraría un caudillismo populista,
deconstruiría lo poco que llevamos de democracia y derrumbaría el modelo
económico. Evidentemente, es un modelo que debe corregirse porque tiene
graves problemas de corrupción, desigualdad y pobreza, pero la solución
no radica en un estatismo nacionalista populista. P. ¿Son las candidaturas independientes esa solución? R. Todavía no tenemos en el ámbito nacional ninguna figura que
encarne lo que El Bronco significó en Nuevo León. Por eso hago un
llamamiento a esos jóvenes, a la generación x y los millennials, que
tienen entre 25 a 40 años, para que se organicen. Tienen que clausurar
su adolescencia. Pasar de la indignación de las redes sociales a la
construcción institucional. Aún estamos a tiempo de un candidato
nacional joven. P. ¿Ningún partido es capaz de ello? R. He sido un crítico abierto de Podemos, tengo mejor opinión de
Ciudadanos. Pero me pregunto por qué en México no ha surgido ninguno de
estos fenómenos. Carezco de respuesta. P. ¿Y en qué se ha quedado el PRI y su promesa de cambio? R. Ha sido una gran decepción. Hizo reformas estructurales en ámbitos
económicos claves, pero falló frente a la corrupción, la inseguridad y
la impunidad. Esta dimensión, vinculada al valor de la vida, la
convivencia y la civilidad, es más importante que los cambios
económicos. En ese sentido, hay decepción con el presidente, porque
siendo un hombre joven, que miró hacia adelante con las reformas
económicas, es un joven viejo. Piensa como viejo, actúa como viejo,
tiene ademanes de viejo. Esa es la razón de que genere tanto rechazo
entre los jóvenes. P. Vicente Fox, Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto. ¿Cuál es el juicio de la historia para estos presidentes? R. Malo. P. ¿Fracasaron? R. Fox fracasó porque dilapidó su capital político y se limitó a
sacar al PRI de Los Pinos. Calderón se equivocó en la guerra contra el
narco. Y eso se debió en parte a que se alineó con Estados Unidos. Peña
Nieto, ya lo dije, cayó en el espejismo del economicismo. Pero la vida
es mucho más, el liderazgo ético es más importante que las mejoras
económicas. (Entrevista completa en El País) http://www.proceso.com.mx/440611/pena-una-decepcion-fox-calderon-fracaso-amlo-riesgo-del-populismo-krauze
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Nací en París en 1938 de las angustias
de dos austriacos –Von Mises y Hayek– que veían en cualquier Estado
social la posibilidad de que el nazismo y el estalinismo se propagaran.
Los millonarios fundaron en 1947 la Pelerin Society para apoyarme pues
querían evitar regulaciones y pagar impuestos. Lo primero que hicieron
fue ocultar que yo era una ideología: “natural”, como las fuerzas del
mercado, me definieron. No era yo la división entre Estado y mercado de
los viejos liberales, sino la subordinación de la autoridada los deseos
empresariales. El Estado no debe beneficiar a los que no han tenido
oportunidades en la vida, sino a quienes las tuvieron todas.
¿Por qué?
Porque el éxito es natural: hasta entre los animales y plantas
sobreviven los más aptos. Entre nosotros se llaman “ganadores” y
“perdedores”.
¿Por qué? Porque las personas son entes competitivos
concentrados sólo en su propio beneficio. La competencia beneficia a las
sociedades porque todos tratan de hacer lo mejor para sobrevivir. Como
resultado, todos tenemos mejores y más baratos productos dentro del
mercado libre, intocado por el Estado que sólo lo obstaculiza y no deja
que se desarrolle naturalmente.
Esto es éticamente aceptable porque es
una competencia en donde el éxito o el fracaso es responsabilidad sólo
de los que compiten. Margaret Thatcher, una de mis madrinas, lo dijo muy
sencillo: “No hay tal cosa como una sociedad. Son individuos viendo por
su bienestar y, luego, quizás, por el de sus vecinos”. Nuestro mito
fundador es el Ciudadano Kane: un chico abandonado que llega a ser un
magnate de periódicos o, más recientemente, un niño solitario que hace
computadoras en Silicon Valley. El sueño americano: dejada en libertad,
una persona talentosa puede ascender hasta el infinito. De acuerdo con
su esfuerzo y talento, todos tienen lo que merecen. Eso no se puede
medir más que en dinero. Lo “intelectual”, perdón, si no deja billetes,
no es realmente tan inteligente. Por eso no somos una ideología, sino
sólo un método en el que sólo sobreviven los mejores. Es el mercado el
que decide. Nadie más. Como en el Chile de Pinochet, cuando mis teorías
fueron probadas. En estas páginas alguien preguntó en aquella época:
“¿Se necesitará una dictadura para desarrollar a un mercado libre?”. Se
lo preguntó en serio, en el auge del salinismo. Y es que, ya en
confianza, les confieso que cuando digo que sólo alentamos lo mejor, a
los ganadores, es porque nosotros decidimos de antemano qué es ser
exitoso.
Por supuesto los hombres, antes que las mujeres. Y los blancos
sobre los demás. La puerta es así de estrecha y, como no se abre más
porque eso sería atentar contra la libertad del esfuerzo, pues mucha
suerte al enorme resto que se queda fuera. No somos cavernícolas.
Medimos el éxito y el fracaso. Son números. Ésa es la nueva “calidad”:
lo estandarizado. Por eso no nos importasi los servicios privatizados
son ahora de mala calidad y caros. O explotan. Lo único que puede
medirse es la ganancia. Un buen libro será el bestseller. Un mejor
candidato, el que las encuestas muestran al alza. La tele y el rating.
Lamentablemente esto no funciona en la educación o en la salud públicas.
Es dar dinero a un barril sin fondo lleno de los que naturalmente ya
han fracasado: los perdedores, los enfermos, los viejos. Los que no
pueden pagar de su bolsa su propia supervivencia. No son aptos. No
pueden entrar por la rendija de la puerta que, la verdad, está siempre
cerrada. Los que no se esfuerzan y esperan todo del gobierno no
reconocen que son malos, estúpidos, defectuosos o, quizás, no quieren
hacer el esfuerzo de triunfar. Los miro con desdén como lo haría una
lady o un mirrey.
Creo que lo estandarizado es bueno en sí mismo:
cuántos egresados salen de una universidad, cuántos medicamentos
administra un hospital, en cuánto tiempo se puede filmar una telenovela.
Al menor costo. Al máximo beneficio. El contexto no me importa porque
no puedo estandarizarlo: en qué región está la universidad, qué tipo de
pacientes llegan a ese hospital, quién hizo la historia de la telenovela
y quién la interpreta. Con eso no puedo. Esa gente no triunfa y,
después, sin poder alguno, se automutila o, peor, va e incendia
camiones, avienta piedras. Se vuelven criminales porque no pueden con su
propio fracaso. Para ellos, jamás un programa de ayuda y, sobre todo,
más policía. Además de en la competencia libre –no me importa que la mayoría de
los ricos vengan ya de familias millonarias, es decir, que sean
herederos o influyentes– creo en que la identidad viene de uno mismo y
la ética siempre nos la imponen de afuera. No creo que ninguna identidad
se deba a factores externos ni que la ética sea intrínseca en todos los
hombres. Ésas son tonterías: hay un hombre libre luchando por salir de
las regulaciones, los pagos de impuestos, las ideologías. Si eso les
causa depresión, anorexia, automutilación, fobias sociales, terror al
cara a cara, no es menos mi culpa que el deterioro ambiental o las
crisis de desempleo masivo. Verán, todo eso es su culpa. No hacen nada,
no se informan, se mantienen cool, paralizados, en shock. Y es que cuando una ideología ya ha triunfado es cuando no requiere
justificaciones. Tómense una pastilla para su frustración. Si es que
pueden pagarla. Ése soy yo. http://www.proceso.com.mx/440593/yo-el-neoliberal