fe de erratas

3 feb 2010

¿Amor por Cd Juárez?

¿Amor por Cd Juárez?

Tú,
allá,
lejos;

donde los pensamientos no se revientan
Ni los riñones,
ni el aire de los pulmones
castigados
por tu indiferencia.

Tú, hermano, que ruegas por nosotros,
que pides la llegada pronta, expedita,
de la civilización a estos bárbaros,
[Verde, que no te quiero verde]
Tú que duermes esperando que la vida se renueve desde arriba,
(Porque dios es muy grande, según tú)
y que los muertos dejen de obstruir las enormes avenidas,
que abandonen sus mantas manchadas de consignas,
que escupan nuestras balas (sí, nuestras)
y se levanten,
a solicitar (des)empleo en la maquila.

¡Tú, que amas a Juárez,!
¡Tú que oras por Juárez!!
¿Acaso te sobra algo de ese amor abstracto
de ese que no sirve para nada
(porque no quita el hambre, ni devuelve a nuestros muertos)?
¿Algo te sobra para unas mujeres sexagenarias,
de esas que vuelven a amamantar
con el sudor amargo de la desesperanza, maltratadas,
esta vez a los hijos de sus hijos
( juzgados tumultuariamente desde la comodidad de tu hogar,
como tumultuariamente sus cuerpos apilados no se abrazan
bajo esta tierra criminal, cómplice, desalmada;
pedazos de humanidad carcomidos por los buitres televisivos:
maniatados, boquiatados, pieatados, degollados,
apuñalados, balaseados, sicariados, militariados
y muy, muy pronto olvidados)¬?

Tú, amiga, que nunca has visto el llanto estremecedor
de una madre al perder su hija,
a su siempre pequeño hijo
(La telenovela no es nada, no insistas)

Tú, que conduces sin calcular el auto de la próxima víctima.


Tú que no has detenido el tráfico, para demandar justicia
pero si para festejar que los “Indios” pasaron a la liguilla

Tú que tiras el volante esperanzador de la joven revolucionaria
del que confía en la solidaridad de un pueblo despertando.
Tú que te sumerges en el cajón del diablo
y te pierde en la fábrica de risas,
en la fábrica de noticias, en la fábrica de ti, de ti .


Tú, amigo, que tienes en tu celular el video de aquel ejecutado
que no es tu hermano, ni tu madre, pero que ojala lo fuera…
(disculpa, no quise exaltarme)
Tú que sigues esperando que ellos se apiaden de nosotros
que acaben con esta agonía
que nos devuelvan la tranquilidad
(¿alguna vez la hemos tenido?)

Tú que avalas la presencia del ejército
Tú que no sabes de Fascismo
ni de derechos humanos.
Tú que no sabes de dignidad
ni de conciencia de clase, que no peleas por tus derechos, sino que los limosneas,
que no pides educación gratuita, sino becas al empresariado.

Tú que criminalizas la pobreza, que desprecias al rebelde, al insumiso.
Tú que creaste este monstruo de ciudad y que ahora te espantas de él.

Tú que quieres desaparecer los delincuentes, pero no la delincuencia,
desaparecer a los del tramo y la lima, pero no los del saco y la corbata.

Tú que permites que militares drogados maltraten a tus hijos,
que los vejen, los torturen y los lancen al desierto, descalzos, convulsionados,
llorando de ser lo que no sabían que eran
en esta ciudad alcoholizada, marihuana, puta,
en síntesis: EXPLOTADA, reventada.

Ciudad que duele a la distancia y dentro de ella se asesina, empezando por las fábricas.

(¿Eso le criticas a la jodidez?)

Ustedes, amorosos de Juárez,
levanten sus dos dedos, abrasen el corazón de nadie y váyanse mucho a la chingada,
jódanse en su mundo de caramelo,
púdranse en ese sillón escuchado las pendejadas de Televisa
al carajo con su indiferencia
y duerman tranquilos mientras puedan!!!


P.D.
Yo, un cualquiera dentro de tu próxima lista,
te denuncio como traidor a la humanidad,
como emisario y espectador de la muerte,
ladrón de la VIDA,
destructor del verdadero amor que está en compartir todo con todos,
simuladores de la solidaridad,
briagos de la hipocresía,
roedores del trabajo ajeno
y lacayos del imperialismo.

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