fe de erratas

5 oct. 2013

urgente convocatoria Firmemos


Estimados amigos:
Me uno a la urgente convocatoria de Andrés Manuel López Obrador para unirnos a la resistencia que busca impedir la mal llamada “reforma” energética que la oligarquía nacional e internacional, así como el ilegítimo gobierno de Peña Nieto, nos quieren imponer a todos los mexicanos.

Éste es el López Obrador que más me gusta, el que mueve la esperanza de millones de mexicanos encabezando un movimiento social, no desgastándose en dirigir un partido político.

Es indispensable que acudamos a su llamado, pues esa oligarquía, en vez de admitir que el tremendo estancamiento y retraso en el que se encuentra México se deben al modelo neoliberal que ha prevalecido en las últimas tres décadas, bajo el cual los tesoros de nuestra nación han sido ofrecidos e intercambiados por espejitos, como en los tiempos de Cortés. En vez de atacar el cáncer que está ahogando a nuestro país, consistente en la corrupción y impunidad, quiere hacer más de lo mismo: profundizar ese perverso modelo neoliberal.

El riesgo que enfrentaremos nos pudiera llevar, no nada más a que el cuerpo de la nación se siga desangrando como ha sucedido en los últimos siete años, sino a que el sistema mismo en su totalidad colapse, ya que Pemex aporta vía impuestos más del 30% del dinero con que el Gobierno Federal trabaja. La ausencia de esos recursos generaría una inminente parálisis de los servicios ya de por sí deficientes, relacionados con el funcionamiento de la nación y las necesidades apremiantes de salud y educación, entre muchas otras.

Salgamos a las calles con sumo cuidado, respetando el orden y la legalidad, para que nos manifestemos en ésta y muchas otras formas. Firmemos la carta que Andrés Manuel nos propone, para exigir que los mexicanos seamos consultados en este grave tema.

Reformas estructurales sí, pero con el claro objetivo de acabar con los tres jinetes del apocalipsis que Doña Rosario Ibarra de Piedra señala como los destructores de nuestro México: corrupción, impunidad y simulación.

Con cariño,

Cristina Sada Salinas

No hay comentarios: