“Lo único que hacíamos era humillar a inocentes todos los días, todo el tiempo”
Un centenar de militares israelíes confiesan en un libro de la ONG Breaking The Silence los abusos de las IDF contra los palestinos
Su objetivo no es ensuciar la imagen de las Fuerzas Armadas, sino "forzar a la sociedad israelí a hacer frente a una realidad creada desde dentro".
Los soldados relatan como "rutinarias" las invasiones de tierras, la violencia en los check-points, el maltrato a niños o sumisión a las órdenes de los colonos

Un grupo de soldados israelíes se retratan sonrientes ante el cadáver de un palestino / Breaking The Silence
Shaul, ya de uniforme, tomó conciencia de que formaba parte “de una gran maquinaria, un gran sistema de ocupación, con unidades no sólo en el Ejército: en la Policía, la Policía Militar, los Tribunales Militares, el Gobierno, los políticos, los colonos…”. Por eso decidió crear la asociación, “y descubrir la brecha que existe entre la realidad que los soldados encuentran en los Territorios Palestinos y el silencio que hallan luego en su casa. Hay que forzar a la sociedad israelí a que haga frente a esta realidad dolorosa, creada desde dentro, porque conocer la verdad del abuso contra los árabes nos hará rectificar”, señala con una fe profunda. La palabra “abusos” engloba demasiadas realidades dolorosas, como las llama Shaul: “terror sistemático”, palizas, tiroteos, detenciones arbitrarias incluso con civiles, “humillación” en controles y redadas, expulsión de hogares y campos de labranza, “farsas” en tribunales militares, represión “violenta” de cualquier forma de protesta, “irracionalidad premeditada” en el régimen de expedición de permisos para trabajo, asistencia médica o educación, “supresión” de las leyes israelíes por los deseos de los líderes colonos… “Esta vez no hemos publicado las grandes violaciones de derechos humanos, sino el mal cotidiano, ramificado, que llega a todas partes, que aplican hasta los soldados más jóvenes porque repugna las primeras veces, pero luego se convierte en rutina… esa droga devastarora de la costumbre”, puntualiza el director de Breaking The Silence.

Fotografías de los soldados que han prestado su testimonio, en una exposición en Tel Aviv. / Breaking The Silence
Es más grave aún. Es una ceguera que se traduce en apatía, abatimiento, superficialidad, silencio o pasividad en la gente común, la gente decente. Eso lleva incluso al racismo y al nacionalismo protofascista. Por eso reconocer estos hechos es demoralizante pero necesario, sano. Ya no podemos justificar los medios con el fin, ya no estamos en la etapa de terrorismo cruento. Se supone que vamos a negociar la paz… hay que hablar”, concluye el profesor. Es lo que han hecho este centenar de soldados, sumados a los más de 600 compañeros que ya han dejado testimonio de sus experiencias en el Ejército de Israel en la base de datos de Breaking The Silence. Lo que viene a continuación es un breve resumen de los relatos de siete de ellos. Son anónimos, pero la asociación tiene los datos de todos los testigos, por si un día las denuncian prosperan en los tribunales. Todos están dispuestos a dar la cara, con nombres y apellidos, para repetir su historia.........leer nota completa
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